Uno de los enemigos de nuestra energía y
felicidad viene producido por nuestro miedo a la decepción. Pero, ¿qué es la
decepción? Es estar por debajo de aquél montaje mental que nosotros mismos
hemos creado, normalmente desde nuestro niño interior. Podemos crear esta
ilusión con nuestra parte adulta, aquella que ya sabe de nosotros y tiene
cierta experiencia del qué nos hace sentir bien. En nuestra mentalidad adulta
no hay normas de ser, sencillamente aceptamos nuestras fortalezas y aspectos a
mejorar. Crear ilusiones y proyectos desde esa conciencia nos permite
disfrutar, probar y aventurarnos en la medida que nos vamos dando permisos. A
veces, correr riesgos nos permite mayor conocimiento y sentir que estamos
vivos.
Es habitual que manejemos las 4
mentalidades durante nuestro día a día.
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